Manuel García Pelayo, primer presidente del Tribunal Constitucional (1980-1986), ha pasado a la historia judicial y política española como la persona que propició el atropello jurídico de la sentencia sobre Rumasa.
La certeza de que el TC iba a echar abajo la expropiación de Rumasa, lo que supondría un fatal descalificación del Gobierno, llevó a Alfonso Guerra, vicepresidente, a presionar violentamente a García Pelayo hasta que cedió.
Y el presidente votó dos veces: primero, para empatar el resultado; y, después, hizo valer su voto de calidad para inclinar la decisión a favor del Gobierno, con lo que avaló el atropello jurídico de la expropiación.
El Tribunal Constitucional quedó desprestigiado. Y su presidente, tocado para siempre. Amargado por aquel recuerdo, optó por el exilio, donde murió.
Aquella fue la primera herida grave, casi mortal, de una institución que se ha visto descalificada por la evidencia de una politización que divide a los magistrados, de forma automática, en “progresistas” y “conservadores”, al servicio de los partidos que los nombraron.
La penosa trayectoria del TC anota ahora un nuevo hito amargo: la legalización de Sortu, de los herederos de ETA, sin que la banda haya entregado las armas ni se haya disuelto.
Como si se tratara del cumplimiento de una concesión al mundo batasuno previo pacto secreto, los magistrados “progresistas”, es decir, de obediencia socialista, han sacado adelante la resolución, enmendando nada menos que al Tribunal Supremo.
Y la faena ha sido conducida por su presidente, Pascual Sala.
Cumplido el trabajo encomendado, Pascual Sala, hombre de partido donde los haya, se jubilará. Quizá lo haga tranquilamente, sin los remordimientos que ahogaron a García Pelayo. Pero este país no olvidará su nombre.
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Twitter: @JoseApezarena
¡Preciosa exposición de los hechos, Apezarena! Podría decir muchas cosas, pero prefiero mis letrillas, sonetos…
Aclarando un poco: Del blog de manuel Molares, Crónicas Bárbaras:
“De los algo menos de 5.000 jueces españoles, unos 1.900 pertenecen a la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM) y a la moderada Asociación Francisco de Vitoria, y unos 530 a la minoritaria, prosocialista y procumunista Jueces para la Democracia (JpD). Hay un par de asociaciones más poco relevantes.
Los jueces verdaderamente independientes, los no asociados, son casi 2.000, y no tienen participación alguna ni poder en el CGPJ.
Ese es el drama, porque los independientes, precisamente, son quienes suelen impartir la justicia más neutral, menos ideológica y más apegada a la ley y al sentido común.
Hay una gran desproporción numérica entre los militantes –llamémosles así—de los conservadores y los gochistas, pero como los poderes en el Parlamento están más equilibrados, el PSOE siempre consigue saltarse la proporcionalidad e imponer a los suyos como casi iguales en el CGPJ.”
Y así están las cosas.
Hemos logrado que la clase política y los administradores públicos tengan que responder como cualquier civil que administra o gestiona una empresa. No hay mucho, pero ya hay algo legislado y algún día se aplicara.
Pero, ¿que pasa con los jueces? ¿Ante quien responden de sus actos? ¿Quién “les pone el cascabel a estos”? Lo que ahora les controla, no controla, o al menos, no lo hace como debe hacerlo.
¿No hay modo de hacer que los jueces-especialmente los de arriba-paguen por sus malos actos judiciales?
A lo largo de los años se han cometido muchos errores en el Constitucional y en los otros altos tribunales. Algunos, ni han sido considerados errores, les han llamado “faltas graves de imparcialidad judicial”.
Esto, alguien, quien sea, lo debe pagar en la debida proporcionalidad al daño. Por menos llevan a una persona a la cárcel, hasta por conducir a 200. Cosa que, antes, hico todo el que tuvo oportunidad de hacerlo, claro, que, con cabeza.
Se habla mucho de cómo organizar los sistemas de elección de los órganos judiciales, sin contar con la polinización de origen en parte de la judicatura y la fiscalía. Grave problema que impide dejar todo en sus manos, al menos durante unas generaciones hasta que se depuren.
donde pone polinización debe poner polinización
La maquinita me la juega, donde vuelve a poner polinización espero que aparezca politización
El triunfo de los mediocres
Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo. Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general. Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. Admitir , para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre. Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente. Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan. Porque son de los nuestros. Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.
Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura. Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un presidente que hablara inglés o tuviera mínimos conocimientos sobre política internacional. Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir incluso a las asociaciones de víctimas del terrorismo. Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo trece veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado. Mediocre es un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro que sin embargo encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas. Es mediocre un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada -cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada. Un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que se insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
Mediocre es un país que ha permitido fomentado celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.
Lo que no entiendo y me gustaría que alguien me explicase es porqué Valenciano, Pérez Rubalcaba y demás socialistas se llevan las manos a la cabeza y apelan al Estado de Derecho, a la democracia y un montón de cosas más por las declaraciones que ha hecho Esperanza Aguirre referentes a que el Tribunal Prostitucional, bueno ella ha dicho Constitucional, pase a ser una sala dependiente del Supremo, cuando estos mismos socialistas están, desde que salió el problema de las Cajas y sobre todo desde que Rodrigo Rato abandonó su cargo en Caja Madrid, con la misma cantinela y erre que erre con lo de fuera políticos de las cajas. No entiendo por qué no quieren que la Justicia pase a ser lo más independiente posible, cosa que se lograría quitando a los políticos designados o dirigidos en sus decisiones por cualquier partido, cuando además parece que no son ni magistrados.
Esperanza Aguirre para presidenta nacional.
Ninguno quiere que la Justicia sea independiente, ni PSOE ni PP. El PSOE ya decretó la muerte de Montesquieu, es decir de la independencia de Poderes, con su Ley Orgánica del Poder Judicial de 1985. Fue cuando Alfonso Guerra ( el hermano de Mienmano) proclamó a bombo y platillo MONTESQUIEU HA MUERTO. Pero luego el PP Aznarí, con mayoría absoluta y siendo MInistro de Justicia el Sr.Michavila, afianzó, confirmó la muerte de Montesquieu. Es que cuando tocan pelo y moqueta los politicastros a ninguno le interesa una Justicia independiente, quieren tener a los Jueces a sus órdenes. Por eso se sabe de antemano lo que saldrá de las grandes instancias, Supremo, Constitucional y CGPJ.Viendo su composición se sabe sin lugar a dudas quien se llevará el gato a lagua. Al PP ha seguido sin interesarle meterle mano al Constitucional cuyo Presidente Pacual Sala debería haberse jubilado ya y otros dos Magistrados más. Por eso se sabe que el PP, por mucho que teatralmente se rasgue las vestiduras con la aprobación de SORTU, la quería, la estaba buscando. Sigue la política pactista con el terror inciada por Zapatero. Me da la impresión de que el PP Maianil sólo ha tenido interés en ganar la Moncloa para salvarle el culo al PSOE de Zapatero y evitar que se les venga abajo el chiringuito a la Casta Política secuestradora de la democracia. Es una excrecencia del Zapaterismo y traiciona a sus electores. En realidad todos traicionan en esta miserable partitocracia que sufrimos los Españoles. Y para más Inri votamos a estos felones cada cuatro años, para que sigan haciendo de España su Cortijo y de los Españoles sus siervos.
A Marianne.
Un pelín catastrofista en su conjunto, pero muy certera en la mayoría de sus asertos. Un saludo
No quiero perder la esperanza. Aún quedan en España “Algunos hombres buenos” como el título de la espléndida película. Uno de ellos D.Manuel Aragón Reyes magistrado del Tribunal Constitucional a propuesta del PSOE y que sin embargo ha emitido un voto contrario al reconocimiento de SORTU. Su voto particular es admirablemente claro y preciso. Una persona de principios sea cual sea su ideología. Actitudes así son como agua fresca para los sedientos. Vaya mi agradecimiento y respeto al Sr. Aragón Reyes.
http://www.libertaddigital.com/documentos/voto-particular-de-manuel-aragon-reyes-41912655.html
quiero ser uno mas en felicitar a Marianne.nada catastrofista,muy certera.
La historia, tarde o temprano, siempre acaba poniendo a todos en su sitio. Pero, mientras tanto, los españolitos a sufrir.
Por una vez, los comentarios superan al articulo. Ojala el articulista,, el Sr Apezarena , pueda de ellos hacer seis o siete articulos más. Mi saludo a todos ellos.