No consigo reponerme de las imágenes que han ofrecido y sirven todavía las televisiones: cientos y miles de coreanos, mayores de edad, hechos y derechos, muchos de ellos altos cargos, llorando en público a moco tendido.
Y, ¿por qué lloran de forma tan lastimera? Por la muerte del Querido Líder. O sea, de Kim Jong-il, presidente hereditario y vitalicio del país, fallecido el 17 de diciembre, cuyo funeral será celebrado mañana.
No es que lloren sin más, o sea, derramando mansamente lágrimas. Es que se retuercen de dolor, gesticulan, se llevan las manos a la cara, a los ojos… Impresionante.
Me parece increíble que esas personas lamenten con tal intensidad esa muerte. Tratándose, además, de un personaje que ha llevado el país a la ruina, hambrunas incluidas.
Y me parece muy excesivo un espectáculo que hasta provoca vergüenza ajena.
Demasiados llorones y lloronas.
Pero si están en un Estado Policial, férreamente policial. Tienen que echar carreras a ver quien llora más y más fuerte no vaya a denunciarles el vecino por desafectos y les descuarticen como poco a la familia entera. Es lo mismo que en la extinta URSS, que nadie se atrevía a dejar de aplaudir el primero en las comparecencias de Stalin porque el primero que dejase de aplaudir le mandaban al Gulag o a un psiquiátrico (no sé que era peor)
En un mundo capitalista, trabajas piensas te afanas triunfas y vives confortablemente con tu patrimonio tu familia. Si viene una crisis, como ahora , te aguantas, te aprietas el cinturón y sobrevives. Esos que lloran se juegan todo, un comisario político es un usufructuario de un lujo que no le pertenece , pero con más ventajas que un capitalista, pues no le hace falta mejorarlo, ni mantenerlo, le basta con la lealtad a su bienhechor, y apartar a la competencia, que quiere ordeñar la misma vaca que él. Pero cuando se muere la vaca, y viene otra con sus ordeñadores, ¿No es para llorar, retorcerse, mesarse lo cabellos y hasta llevar cilicio? porque para él es la ruina, el hambre, la autentica miseria igualitaria.
Por lo que parece es algo común a las dictaduras más longevas que controlan férreamente los medios de información. Me recuerda a algunas escenas producidas delante del cadaver de Franco. Los brindis con champán, en estos dos casos, no se han emitido por TV. No murieron como Gadafi al que le pasó una revolución por delante, sus herederos custodiaron, celosos, sus restos.