Se tendrán que conocer los detalles de lo que ha pasado en Bankia. Un agujero de 20.000 millones de euros, una salida a bolsa que ha sido una ruina, unas cifras más falsas que Judas, una gestión desastrosa… Hay mucho por aclarar.
Se tendrán que conocer los detalles de lo que ha pasado en Bankia. Un agujero de 20.000 millones de euros, una salida a bolsa que ha sido una ruina, unas cifras más falsas que Judas, una gestión desastrosa… Hay mucho por aclarar.
Lo confieso. Siento una especial debilidad hacia esos pequeños artefactos: los micrófonos de las cámaras de televisión. Son sobrios, insípidos, aparentemente inocuos, pero nos han dado en los últimos años momentos inolvidables.
Lo dije hace unas semanas y lo vuelvo a repetir ahora: Alfredo Pérez Rubalcaba no chuta. Y esta circunstancia preocupa –y mucho- a importantes miembros de la Ejecutiva Nacional del PSOE.
Si hay algo que me descorazona de esta crisis económica y social es comprobar cómo los ciudadanos aparecen exhaustos, angustiados, sin fuerzas, fruto de un pesimismo y una cierta ligereza a la hora de juzgar lo que nos está pasando.
Me pronuncio aquí a favor de que Madrid acoja los Juegos Olímpicos de 2020. No todo el mundo piensa igual y algunos analistas reniegan estos días en público de esta posibilidad.
He decidido escribir sobre esta delicada cuestión. Porque es la decimoquinta vez que alguien me pide en esta semana que lo haga. Lo que demuestra que existe un cierto clamor popular (al menos, en mi barrio) sobre este tema.
Menuda montó este martes la presidenta de la Comunidad de Madrid.
Hábil como pocos en el manejo de los gestos, las consignas y los movimientos de opinión, ayer lanzó a la arena el debate sobre si se debe cancelar o no la final de la Copa del Rey para jugarla en un recinto sin público en el caso de que se pite el himno nacional.
El Príncipe de Asturias presidirá la final de la Copa del Rey que disputarán este viernes el Athletic Club de Bilbao y el Fútbol Club Barcelona, en el estadio Vicente Calderón de Madrid.
En La Moncloa hay una persona que sabe mucho de pingüinos. No es biólogo sino consultor de comunicación y ha escrito un libro en el que asegura que los ciudadanos replicamos hoy el modo de vida en colonias de estas aves instaladas sobre icebergs: con muy poco espacio (cada vez menos), en contacto permanente y generando un ruido ensordecedor.
Acabo de tener una charla con un amigo economista que habla muy clarito. Me ha recordado, como ya hizo hace algún tiempo, cuáles son los problemas que presenta un Gobierno que acude al rescate de una entidad como Bankia (o cualquier otra).